Días lluviosos...

Aunque llevemos unas semanas de mucho frío, la lluvia no acaba de aparecer. Así que hoy nos ha venido a la mente unas semanas de muchas lluvias durante el primer trimestre que nos impidieron continuar con el día a día de nuestro huerto:

De esto hace ya bastante, las habas estaban pequeñitas, y nuestro espantapájaros aún no estaba en su sitio.


Llovió tanto que incluso el camino de madera que divide el huerto quedó maltrecho y tuvimos que repararlo los días que la lluvia nos dejó trabajar:


También hubo que limpiar de barro las zonas cercanas al huerto, así como la zona del club de ajedrez. Pero a "currar" no nos gana nadie y en un periquete se quedó todo limpio y reluciente como si nada hubiera ocurrido:


Bueno, volveremos pronto para contaros muuuuuchas novedades. Hemos plantado de nuevo más lechugas, los guisantes van preciosos, hemos plantado ajos, las habas están muy, muy grandes y muchas cosas más... hoy simplemente nos acordamos de aquellos días de muchas lluvias y queríamos compartir ese recuerdo con tod@s vosotr@s ¡Hasta pronto!

Son redondos, pequeños, verdes y nos gustan a tod@s. ¿Qué son?

Seguramente ya lo habréis adivinado, pero por si hay alguien despistado...

¡Hemos plantado guisantes!

Un día, junto con los niñ@s de 1º B, nos preguntamos ¿ya que a todo el mundo gustan, por qué no plantar guisantes?

Dicho y hecho. Excursión al vivero a por los plantones:


Cada niñ@ tuvo oportunidad de preparar su hueco y plantar su propia mata de guisantes.


Luego, con mucho cuidado de no dañar la nueva planta, compartieron las regaderas como buen@s compañer@s y las regaron. 


Y este es el resultado final:

Solo queda vallarlas para protegerlas y esperar que salgan esos ricos, ricos guisantes :)

Por cierto, como es de bien nacidos el ser agradecido, le mandamos un saludito al maestro en prácticas Daniel, el cual nos ayudó mucho para que los pequeñines de primero pudieran tener su propia mata de guisantes. ¡Hasta pronto a tod@s!

Tortilla de habas, habas con jamón, con patatas, con...

En fin, que vayan preparando sus recetas por que las habas vienen en camino. Y es que ya han empezado a salir ricas habas en nuestro huerto:

Y pensar por todo lo que han pasado nuestras sufridoras matas de habas...
Primero les atacó un hormiguero, que con sus túneles subterráneos, quita humedad a la tierra de cultivo y corta el crecimiento de la planta:
Las manchitas más oscuras en la tierra son las entradas y salidas de las hormigas.

También sufrieron el ataque de un bichito llamado "pulgón" del que nos vamos a ahorrar verlo en foto... por suerte, gracias a las lluvias de noviembre y diciembre y nuestro cuidado diario, conseguimos sanar nuestras habas :)

Pero esas lluvias fueron tan fuertes, que algunas de las matas acabaron por los suelos, y algunos tallos se partieron:


Por suerte, la naturaleza es sabia y nuestras habas supieron recuperarse de tanto traspié. Ahora, están repletas de flores dispuestas a convertirse en unas riquísimas habas que pronto estarán en nuestros platos listas para disfrutar. 


¡Pronto volveremos con más!

¿Cómo llamaremos a nuestro Espantapájaros?

Pues aquí estamos de nuevo para seguir contando como va todo.
En esta ocasión, y aunque ya lo sabéis, voy a escribir y vamos a ver cómo montamos nuestro espantapájaros para que proteja las verduras y hortalizas que ya empiezan a verse por el huerto... que hay pajarillos que aprovechan cuando no miramos para comerse nuestras lechugas, así que ya tenemos vigilante ;)

Vayamos por pasos:

Primero cavamos cierta profundidad e instalamos el tubo donde va el soporte del espantapájaros, reforzándolo con piedras a su alrededor para que no se mueva.

Luego lo cubrimos de barro para seguir reforzando la base y para que no se muevan las piedras que pusimos anteriormente.

Miguel, uno de nuestros fijos recreo tras recreo, sacó músculo y puso a nuestro amigo protector en su lugar.

Aunque es justo decir, que ese día no estábamos solos y fueron much@s los que nos ayudaron a que el espantapájaros esté desde ya vigilando que ningún animalillo gorrón merodee por el huerto.

Por cierto, creo que es hora de cambiar el nombre de nuestro espantapájaros ya que nadie lo llama ya por su antiguo nombre, ¿Qué tal si pensamos un nombre nuevo para él? ¿Qué opináis? ¡Escribid en los comentarios que nombre os gustaría que le pusiéramos! ¡Hasta pronto!

¡Feliz año 2015 a tod@s!

¡El tiempo vuela! ayer estábamos abriendo nuestros regalos de reyes y hoy otra vez aquí, regando, sembrando y cuidando nuestras plantas :)

Pero volver de las vacaciones sienta mejor cuando al llegar vemos lo bien que están nuestras habas o lo que han crecido las lechugas.

Pronto subiremos a nuestro blog como va todo por aquí, qué hemos sembrado antes de irnos por Navidad, y cómo van creciendo todas las verduras y hortalizas.

Pero como nos fuimos sin felicitar las fiestas, y más vale tarde que nunca...



¡¡¡Feliz año nuevo!!!


Por cierto, habréis visto que ya hemos montado nuestro espantapájaros ¿verdad? pues pronto veremos cómo lo hicimos... ¡hasta pronto y que para tod@s 2015 sea un gran, gran año!

Carteles, cartelitos y cartelones...

Pues ya tenemos listos nuestros carteles.

Hay de todo; para saber que hay sembrado, para recordar zonas que no pueden ser pisadas, para advertir de algún elemento que pueda provocar caídas, para...


En fin, que hemos preparado unos bonitos carteles para que todo el mundo sepa que ocurre en nuestro huerto, ahora solo queda colocarlos en su lugar.

¡Ah! y hablando de colocar. Tras plantar las lechugas necesitamos algo que las proteja de los pajaritos que tanto disfrutan picoteándolas... así que podéis ir pensando qué es lo que toca colocar, o mejor dicho, a quién, para que monte guardia día y noche y asuste a los pájaros... próximamente veremos que ocurre :)

De primero, ¡ensalada!

Pues se nos antojó un poco de ensalada, y decidimos que aunque tendríamos que esperar, lo mejor era plantar nuestras propias lechugas. Los tomates para la ensalada tendrán que esperar un poco más...

Dicho y hecho, Manuel, que con la azada se maneja de maravilla, vino a golpe de sirena y nos preparó el terreno para sembrarlas en un periquete.


Luego, con la ayuda del maestro Daniel, nos manchamos un poco las manos y nos pusimos a la tarea:


Con mucho mimo y cuidado, fuimos plantándolas una a una.



Por último, un buen regado y preparamos las cañas y el hilo amarillo para protegerlas de posibles pisotones.


Ya queda esperar, aunque prometemos avisar cuando esté lista nuestra ensalada para que tod@s podais probarla.